11 de octubre de 2007

Stop


Prometo que algún día no seguiré andando.

Siempre he querido pararme a escuchar a esos músicos callejeros que interpretan música clásica en el centro de la ciudad. No es porque toquen especialmente bien, sino porque me parece muy romántica la idea de tocar al aire libre a cambio de lo que cada transeunte quiera o pueda ofrecerles.

Sin embargo, nunca tengo tiempo para pararme; me doy cuenta en esos momentos de que siempre ando con prisas de aquí para allá cumpliendo planes y trabajos pendientes, aguantando el sueño y el cansancio.

Prometo que algún día me pararé y me sentaré en el suelo a escucharles. Ese día mis citas y tareas pendientes esperarán. Un día cada vez más próximo. Un día cercano.

¡Stop!

6 firmas. Añade tú la tuya:

Anónimo dijo...

En la esquina de abajo de mi casa se turnan un cuarteto de jazz y un violinista viejo con sombrero blanco. Tengo hilo musical gratuito! Cuando vengas, te podràs tirar todo el tiempo que quieras escuchando.
El viernes los del cuarteto nos han invitado a una cena-fiesta en la que tocaràn ellos. Esto es un no parar...

Besos*

Jorge dijo...

Ayer mismo cuando iba por el centro, con la prisa que tenía, no pude evitar pararme pero en este caso frente a un hombre que tenía un pequeño espectáculo con títeres. Me pareció una escena muy entrañable, la verdad es que me sacó una buena sonrisa.

Simón Arrebola dijo...

Ya me has dejado intrigado con lo del humo. A mi me sucede igual que a ti, siempre voy deprisa. Yo no sé distinguir si tocan bien o mal, sobre todo ese grupo que toca clásica. Pero recuerdo a una chica joven que tocaba la guitarra en francés y con ella si que me paraba y una doble de Tracy Chapman que cantaba sus canciones. Con ellos si que lo hacía.
Esta mañana había en la calle un señor con un acordeón tocando rumbas, el acompañamiento grabado no tenía desperdicio. Por poco me pongo allí a su lado a bailar.
Mi espectáculo favorito un señor que hace música con copas de cristal es precioso.
Buen puente Emilio.
Muy buen rato el de anoche

f.ode dijo...

Dan un toque especial a las calles y al paseo de uno por las calles, :D.

Me han dicho lo que estuvísteis haciendo ayer en Troteatro. Y fomenta mis ganas por meterme... tengo un añito para pensarlo, :D.
También pensaba acercarme a la facultad para verte, pero se torcieron las cosas, xP.

Y no, no es un Street Fighter (para eso tenemos Tekken): es un juego de lucha en el que participan cuatro personajes de Nintendo (más algunas excepciones, como las que mostré en el Blogger) con toques de party game. Lo interesante del juego es su duración, los imprevistos, el ver a Mario y a Pikachu (ahora mejor Sonic) darse mamporros entre ellos y la facilidad y a su vez dificultad de juego.

Un abrazo!
Nos vemos!

Anónimo dijo...

No dirías eso si tuvieras debajo de tu casa un vecino guitarrista, y a la vecina de enfrente le gustase poner alta la música hasta las 00:00h.

No sé si plegue te habrá pasado el enlace, si no, sé que te gustará echarle un vistazo ;-)

http://isaare.blogspot.com/

Salva dijo...

Me parece bien que te hayas propuesto hacer pronto un alto en tu camino para escuchar música clásica en las aceras de tu ciudad. Por lo poco que conozco de ti, sé que harás el Stop ya mismo, y eso está muy bien. Tal vez te sorprendan lo maravillosos que suelen ser los músicos callejeros, pues muchos de ellos son músicos profesionales emigrados desde Rumanía o cualquier otro país del este de Europa. Además, es una cosa magnífica (aunque no caigamos en la cuenta) tener acceso a un arte tradicionalmente elitista (la 'alta cultura') en la calle y de forma gratuita y libre. Ellos demuestran cada día que la música clásica es de todos y no de los señores con esmoquin y las señoras con visones y Chanel.

Lo dicho, espero que esté cerca ese "día cercano". Espero también, para entonces, una nueva entrada referente al tema. Saludos.