5 de octubre de 2009

Usuarios y ciudadanos


Creo que la búsqueda activa de eufemismos para referirse a los enfermos es necesaria, pero no por ello deja de ser cómica en ocasiones ni de estar exenta de problemas.

Evidentemente, hoy en día resulta inaceptable referirse a un enfermo por la enfermedad que tiene. Así, sería muy duro para el oído escuchar: "ese tuberculoso se hará los analísis en cuanto hayamos estudiado al sífilítico", por ejemplo.

Usar la palabra "enfermo" tampoco es lo más adecuado. No está bien decir "hoy tengo citados a veinticinco enfermos en la consulta del niño sano" o "esa pareja de enfermos acude a la consulta de fertilidad para realizarse una fecundación in vitro" por el motivo de que quien acude a estos lugares puede encontrarse sano.

Para solucionar este problema, podemos hablar simplemente de "pacientes"; pero después de haber trabajado en Urgencias, me he dado cuenta de que la paciencia no es siempre una virtud de aquellos que están esperando.

Hace unos años, se propuso empezar a hablar de "usuarios". Personalmente no me gusta esta palabra, porque me da la sensación de que voy a hospital no a trabajar, sino a que me usen. Además tiene otros inconvenientes: los antiguos adictos a drogas por vía parenteral pasaron a llamarse usuarios de drogas por vía parenteral, comenzando a caber la duda de si estos usuarios eran adictos a lo que consumían o no.

Por ésta y por otras razones, también se comenzó a utilizar la palabra "ciudadano" para referirse a los enfermos. Las ventanillas de atención al público comenzaron a llamarse puestos de atención a la ciudadanía; pero con éste término, uno se planteaba si los inquilinos de los pueblos podían solicitar atención en lugares destinados a los ciudadanos, es decir, a los habitantes de las ciudades.

La semana pasada, comenté con unos compañeros el caso de un ciudadano al que había atendido, que también era usuario del sistema, y paciente mío y que para colmo, estaba enfermo.

-Ya no debes hablar de ciudadanos para referirte a la gente a la que atiendes.
-¿Ah no? ¿Y ahora cómo debo llamar a los usuarios?
-Simplemente, habla de "personas", que es lo que ahora se considera más correcto -me respondieron.
-Ah, qué bien.

Foto: La fontana de Trevi. Siempre hay muchas personas haciéndose fotos allí.

7 firmas. Añade tú la tuya:

Cherry dijo...

Siempre he odiado el lenguaje políticamente correcto, pero el post ha sido muy divertido.

Yo creo que seguiré llamándoles "pacientes" aunque sólo sean "gente que necesita/quiere un médico".

PD: Lo del hombre gris no está basado en nadie real.

Beltrán Laguna dijo...

yo prefiero ser usuario de este blog que de usted.

Un abrazo, Doctor.

dra jomeini dijo...

Estoy con Cherry. Paciente es el término: tienen que tener paciencia en muchas ocasiones (aunque muchos no la tengan).

Ulukai dijo...

Yo estoy con ellos, sin duda paciente suena mejor, y que los políticos se metan en estas historias es signo de mucho tiempo libre :D

Salva dijo...

Lo mejor de todo es la foto de los enfermos junto a la fuente. :)

Que continúe su estado de inspiración.

Salud.

MiAnestesista dijo...

Cuando vuelvo del quirófano me preguntan muchas veces las enfermeras: "¿Trae usted la vesícula?". Siempre les respondo: "No, la vesícula la he dejado en el quirófano, te traigo a la paciente".
No es lo mismo decir: "Vengo con la cesárea", que decir: "Os traigo a Carmen, que ha tenido una niña preciosa que ha pesado cerca de 4 kilos. No ha habido ningún incidente durante la cesárea."
Se llama Anomia a la costumbre de quitarle los nombres a los pacientes (enfermo, usuarios, personas?) cuando entran en un hospital. Nada más entrar por la puerta dejan de llamarse Carmen, para ser la 203, la cesárea o la que se queja tanto... Es preferible seguir pensando que detrás de los usuarios, pacientes, enfermos... hay personas.

f.ode dijo...

Tan sencillo y tan correcto.