16 de junio de 2010

Crónica del Congreso de la Blogosfera Sanitaria (1)


Es un poco difícil explicar la necesidad de un congreso de dospuntocerismo sanitario a personas que cuando se sientan delante del escritorio de Windows tienen dificultad para abrir Internet Explorer. Yo lo he intentado, pero no sé si se habrán enterado de algo.

-Ah. Entonces, eso estaría lleno de frikies, ¿no?
-Sí, sí, había muchos frikies -contesto yo, bastante satisfecho con el resultado conseguido, pero sin entender muy bien por qué a los blogueros sanitarios nos acaban metiendo en el mismo grupo que a los fans de Star Trek.

Yo llevaba dos días alojándome entre La Latina y Tirso de Molina, esa zona de Madrid en la que, según la famosa canción de Ska-P, suele ser sencillo comprar hachís. Pero no necesitaba drogas para colocarme: me bastaba con un pincho de tortilla en Lavapies, un tercio (que así llaman a la cerveza en Madrid) y un iPhone con Twitter para sumergirme en los comentarios digitales que comenzaban a ebullir por Twitter los días previos al Congreso de la Blogosfera Sanitaria.

Después de tantos años leyéndonos, los blogueros médicos sentimos la necesidad de conocernos, así que quedamos treinta de nosotros en un asador argentino. Yo le hice caso a mi abuela y me puse una camisa limpia para la ocasión, porque ella siempre me dice que ya tengo edad de empezar a gustar y, en definitiva, aquello era una cita a ciegas masiva.

Llegué al restaurante y vi a un grupo de personas en la puerta. En ese momento me dio mucha vergüenza entrar, así que seguí andando hacia delante hasta llegar al estadio del Atlético, como si aquello no fuera conmigo. Pero cuando llegué a la puerta del estadio me paré en seco. Como en "Malena es un nombre de tango" pensé "¡Qué coño!", me di la vuelta, vencí mis miedos y entré tan violentamente en el restaurante que casi le pego dos tortas a Miguel Ángel Máñez, a quien reconocí sin necesidad de que sacara la lengua.

-¿Y tú quién eres? -me preguntó una voz que, en mi excitación, no alcancé a ver de dónde venía.
-Yo me llamo Emilio.
-Ah, Emilienko, entrenador Pokémon -dijo alguien que parecía haberme reconocido- yo soy Rafa Bravo.

Para los que no lo sepáis, Rafa Bravo fue el primer médico bloguero español. En la Universidad, cuando yo aún no sabía ni qué era un blog, mi profesor de Farmacología siempre hablaba de Rafa Bravo: "Rafa Bravo dice, Rafa Bravo piensa".

Yo lo flipaba. Rafa Bravo me conocía. Qué fuerte. Yo intenté aparentar templanza entre tanta gente influyente y no parecer una quinceañera a la que han metido en el camerino de los Back Street Boys. Y poco a poco me fui relajando. La cosa iba bien.

8 firmas. Añade tú la tuya:

Ter0n dijo...

Estaba echando de menos esta entrada. Y a mí no me extraña que Rafa Bravo te conozca, a tu manera también eres un gurú sanitario. Eso sí, más del sector Trekki ^^

Me hago un Twitter esta tarde. Que "el vicio" está en mantenimiento extendido :)

angelurri dijo...

que tio, ahí dándolo todo, dentro de unos años en tu antigua clase dirán: Emilienko piensa,Emilienko dice...
spoken!!

academico dijo...

Qué envidia dais. Me hubiese encantado asistir.

Por lo menos te lo pasaste bien.

Por cierto Emilienko, un tercio es una botella de cerveza que tiene 33cl, osea, un tercio de litro de cerveza... si pides eso, te dan eso, con ese precio.

Si no es ese tamaño, tiene otros nombres. Por lo menos por aquí... vamos, que todas las cervezas no son tercios... ;)

Iñaki dijo...

Hola Emilienko, no tuve la suerte de saludarte pero sí de ver cómo subías triunfal al estrado tras la encerrona de la Dra. Jomeini, jejeje...

Y luego viendo las fotos en FB de la susodicha veo que estuvimos separados por sólo un JokinGonzalez, lastima, nunca tan cerca fue tan lejos...

Espero saludarte en la próxima!

Mònica Moro dijo...

Hooooooooooola,
Que ilusión conocerte y memorables las risas que nos echamos en la cena, fuiste un gran compañero de mesa!!! Y... tu salida al estrado en la sala grande ante tanto público: bien, bien, muy bien.
Bueno,la desvirtualización fue grande y bien merecida, es importante ver que detrás de lineas escritas hay grandísimas personas de carne y hueso.
Seguro que nos volvemos a ver. Un fuerte abrazo y hasta "no demasiado mucho", seguro!

BlackZack dijo...

Digo lo mismo que academico, ¡qué envidia!

¡La blogosfera sanitaria florece!

Marisa dijo...

"Emilienko dice, Emilienko piensa"... Lo veo en tu futuro, Emilio... y bien merecido, eres muy bueno! Un besote!

Bellatrix Black LeStrange dijo...

¡Qué afición tenéis todos con el Twitter! Yo no le veo el punto (tampoco tengo, ojo)
"Friki" es toda persona que tiene aficiones distintas a las tuyas. En serio!
Un beso!