27 de enero de 2010

Ventajas de la comida rápida


Antes de que se me rompiera la puerta que me permitía acceder al único grifo que tenía agua, podía permitirme almorzar en el nuevo piso y fregar los platos después.

Confieso que en más de una ocasión había fantaseado con llevar una dieta sana una vez que me mudara: con más frutas y verduras y menos carnes y azúcares.

Mi fantasía se fue al garete cuando, el primer día que decidí almorzar allí, me di cuenta de que la casa estaba en un estado aún tan precario que lo único que podía hacer era salir y comprar un kebab y una cocacola.

Prometo que este tipo de comida la tomaré pocas veces.

Foto: Mi primer almuerzo en la nueva casa.

5 firmas. Añade tú la tuya:

BlackZack dijo...

Mundo cruel -_- Ésas fantasías me han ocurrido a veces, y también se han caído, no por mudanzas ni puertas rotas, pero sí por cualquier otra circunstancia.

En fin, ánimo con la mudanza ;)

Ramón dijo...

Qué rico el kebab. Y es sano. Cambiaté la cocacola por vino. O cerveza. O (me dicen los endocrinos), por cocacola light. Que la única pega de la cocacola es que tiene 5 ó 6 sobrecitos de azúcar (50 g).
No es tan mal menú.
Animo, sí.

aguitarte dijo...

Yo suelo hacer un día a la semana de comida basura (Kebab, Telepizza, Chino...) y me temo que cuando llegue a R1 este tipo de dieta irá a peor.

Bonita mesa y suerte con la mudanza.

@alfonsopedrosa dijo...

hombre, ese envoltorio tiene pinta de kebab tentador...

Cherry dijo...

Cuando yo me mudé a Sevilla, hubo una época en la que mi casa aún no tenía cocina y comíamos bocadillos en la habitación de mis padres... Realmente no sé cómo de larga fue esa época, a lo mejor sólo fueron dos días :s

De todas formas, los kebabs están muy ricos! :) ya comerás bien cuando tu piso esté entero ;)