19 de noviembre de 2011

Las preguntas de las farmacéuticas detrás de la puerta


El pasado jueves tuve el honor de ser invitado como ponente al evento Ideágoras organizado en el Centro de Innovación del BBVA en Madrid. Ángel y Cindy, sus organizadores, me sugirieron que el tema de mi ponencia fuera el uso de las nuevas herramientas de comunicación por parte de los médicos del año 2011 y, en concreto, centrándome en las opiniones que generamos en la web los médicos que tenemos un punto de vista crítico con el modelo actual de relación con la industria farmacéutica.

Me armé de valor y me planté en Madrid, ante un público diverso pero con un amplio porcentaje de representantes de comunicación de industrias farmacéuticas a nivel nacional a comentar mi visión y análisis de las comunidades de médicos que se han creado en los últimos años y cómo generan (¿generamos?) opinión.

Reconozco que estaba intranquilo. Me sentía como en ese famoso juego de cartas en el que uno debe abrir una puerta tras la cual existe un monstruo sorpresa que le puede herir o incluso matar y que desconoce si con esta actitud obtendrá algún beneficio o acabará mucho peor de lo que comenzó.

Y hablé de los blogs críticos con las farmacéuticas, de los libros que cuentan temibles historias reales sobre ellas, de las comunidades de Facebook, de las listas de correo electrónico y (quizás esto fue lo que más llamó la atención) de la difusión inmediata que adquieren en las comunidades de médicos críticos las prácticas de moralidad dudosa de la industria farmacéutica, poniendo por ejemplo el caso del amlodipino sublingual que el pasado lunes fue sacada a la luz en el blog de la Unidad Docente de Medicina Familiar y Comunitaria de Sevilla.

Una vez acabada mi presentación, quedé expuesto a las preguntas. Muchas de ellas vinieron de los representantes de las farmacéuticas y paso a transcribirlas como mi memoria mejor me permite.

Pregunta: Usted ha comentado estar en contra de que la formación médica dependa de la industria farmacéutica; sin embargo, la mayoría de las sociedades médicas españolas aceptan financiación de las mismas. ¿Cuál es su opinión respecto a esta situación?
Respuesta: Bajo mi punto de visa, la formación médica no debería depender en ningún caso de la industria farmacéutica y las sociedades médicas no deberían ser financiadas. Yo pertenezco a varias sociedades que son financiadas. Acepto las reglas del juego porque soy consciente de que mi opinión no es mayoritaria y porque, para determinadas circunstancias profesionales, necesito estar asociado. Sin embargo, esto no impide que pueda tener una opinión crítica con el sistema, ni tampoco anula mi derecho a expresar públicamente mi opinión.

Pregunta: Usted ve mal que una compañía farmacéutica invierta sus beneficios en la formación del personal médico. ¿Cuál es su opinión acerca de los incentivos económicos que el sistema sanitario público concede a sus facultativos cuando prescriben fármacos genéricos? Parece que el médico obtiene beneficios en formación cuando receta un medicamento comercial y beneficios económicos cuando receta un medicamento genérico. ¿Le resulta ética ésta situación?
Respuesta: Creo que cualquier tipo de incentivo económico al personal médico acaba siendo tarde o temprano contraproducente. El colectivo profesional de los sanitarios es uno de los más vocacionales que existen. Quizás las personas encargadas de decidir si su colectivo necesita ser incentivado económicamente deberían plantearse primero por qué lo necesita, en qué momento el colectivo perdió su vocación profesional y por qué (puede consultarse más acerca de mi opinión sobre incentivos profesionales en este post de este mismo blog).

Pregunta: Uno de los ejemplos que ha puesto, ha hablado acerca de un blog que comenta que en su centro de salud se recibió una oferta por parte de representantes farmacéuticos que concedían al centro de salud el 5% de las ganancias que obtuvieran en las oficinas de farmacia locales por la prescripción de amlodipino sublingual. Dudo de la veracidad de esta información. Me resulta inadmisible que un representante farmacéutico actúe de ese modo; si formara parte de mi empresa, este hecho podría costarle su empleo.
Respuesta: Un blog no es un sólo artículo, sino que tiene una trayectoria y su autor una reputación que genera en sus lectores a lo largo del tiempo. Yo no puedo asegurar si este hecho fue cierto o no; tengo que limitarme a creerlo o a no creerlo. Personalmente, conociendo a su autor, yo lo creo. Por ejemplo, porque compartir esta información le puede costar muchos dolores de cabeza y escasos beneficios. Si usted se está sorprendiendo ahora mismo de que estas herramientas poseen una gran capacidad de difusión de información no contrastada y el peligro que esto supone, entonces ha comprendido lo que le quería transmitir.

Pregunta: La industria farmacéutica patrocina la mayoría de los congresos médicos de este país. Con las nuevas herramientas de comunicación, ¿cree usted que los congresos médicos siguen siendo necesarios?
Respuesta: Los congresos médicos presenciales independientes y sin financiación son posibles y cada vez se realizan más. También es posible realizar congresos on-line independientes y trasladar al formato digital conferencias, ponencias y mesas redondas. A pesar de esto, yo creo en la importancia del pasillo del congreso, lugar donde nacen proyectos, negocios y debates extraoficiales de gran interés. No conozco herramientas a día de hoy capaces de sustituir el pasillo.

El evento terminó y yo volví a Sevilla. Parece que conseguí enfrentarme exitosamente al monstruo que se escondía detrás de la puerta y crear una conversación entre médicos y compañías farmacéuticas (y no morir en el intento). Contento por mi actuación, decidí que aquel era el momento más apropiado para hacer eso que llevaba teniendo ganas de hacer varias semanas: me desvié un poco de mi camino a Atocha para entrar en esa tienda de Malasaña a la que siempre voy en mis viajes a Madrid y, para aprender a enfrentarme a presuntos monstruos que se esconden tras puertas, me compré mi primer Munchkin.

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Javithink dijo...

Pues me parecen muy bien tus respuestas, Emilio.
Un abrazo!

Beatriz González dijo...

Hola! Fui una de las asistentes al evento, y quería felicitarte por tu ponencia, generaste mucho debate, lo cual siempre es bueno y nos ayuda a ver otros puntos de vista :)

Felicidades por tu primer Munchkin, es un gran juego :D

@alfeal dijo...

gracias x transcribir las preguntas y respuestas.Todos queremos encontrar una nueva forma de trabajar transparente y coherente :)

Dr F Llordachs dijo...

Estuviste fino y directo. Un placer ser tu pareja de baile del lado oscuro... Un abrazo

Alfonso dijo...

Creo que te van a llover comentarios (y ofertas!!) de la industria, porque ellos van por delante del sistema y saben que hay muchas cosas que deben cambiar; y en eso, tú puedes serles de gran ayuda.

Manuel dijo...

Mi opinión: como todo, tiene sus matices. Si te dejas comprar por las farmacéuticas y, para conseguir esos incentivos recetas sus productos, estén o no estén indicados, no sólo es reprobable éticamente sino que debería ser ilegal. Pongamos ahora otro caso: tengo un paviente que necesita tratarse con el medicamento A. De ese mismo medicamento tenemos la marca X, la marca Y, la marca Z. Los 3 contienen el mismo producto, los 3 tienen el mismo precio y los 3 están incluidos en la Seguridad Social. Si el delegado de X me ha conseguido ese libro de Medicina tan caro y además me paga el próximo congreso de mi especialidad, es o no es ético recetar su producto?

Andrés dijo...

Gracias por el capote Emilio.
Un abrazo.

Emilienko dijo...

Alfonso, no creo que me vayan a llover ofertas de la industria farmacéutica, que no está la economía para bollos ni el horno para excesos :)

Manuel, es difícil el caso que planteas. Ésta es mi opinión y es la que tengo ahora y es personal y criticable, pero prefiero que un laboratorio invierta sus beneficios en otra cosa antes que en mi propia formación. Practicamente todos mis cursos los he costeado yo y todos los congresos a los que he ido han salido de mi bolsillo. Esto me ha hecho ser muy selectivo y muy crítico con los lugares a los que voy. Con el dinero que los laboratorios se ahorran en mí, me gustaría proponerles que investigaran en enfermedades que necesitan mucho hoy en día, como el adenocarcinoma pancreático, el glioblastoma multiforma, la esclerosis lateral amiotrófica, entre otras. O que rebajaran sus precios.

De nada Andrés, pa' eso estamos.

Manuel dijo...

Cuando fui residente, todos los cursos que hice los pagué de mi bolsillo, idem con los congresos de aquella época. Luego, a mis residentes les aconsejaba que, si encontraban un curso bueno, no esperaran a que un laboratorio se lo pagase y que lo pagaran ellos mismos, porque la propia formación es la mejor inversión que puedes hacer en tu propio futuro. Ahora bien, esos cursos, libros, etc son caros. Si es posible conseguir ayuda de forma ética y legal, todos salimos ganando. Un laboratorio farmacéutico es, ante todo, una empresa. Y como tal, su misión es ganar dinero. Los laboratorios no van a investigar esas enfermedades. Quienes deben investigarlas somos nosotros, los médicos. Y créeme, tanto para investigación de alto nivel como para atender pacientes en un ambulatorio, la formación es esencial. Con una buena formación podrás tratar de forma correcta alos pacientes y escoger aquellos tratamientos, farmacológicos o no, que mejor convengan al paciente, con un criterio independiente, tanto de las presiones de los laboratorios como de la administraión sanitaria (curiosamente esa presión siempre se olvida, pero también tiene tela). Insisto, expresando mi opinión, completamente criticable y corregible, no desprecies ninguna oportunidad de mejorar tu formación venga de donde venga. Si eres una persona íntegra, sólo redundará en beneficios para ti y tus pacientes

Más adelante, cuando te hayas convertido en un profesional influyente y líder de opinión, esos mismos laboratorios se acercarán a ti para proponerte temas de investigación, etc, y entonces estarás en la posición de "sugerirles" que inviertan esos fondos en lo que realmente merece la pena

Anónimo dijo...

Como ya te dije allí, Gran Ponencia. La cuestión ahora es qué puentes tender para superar la distancia que nos separan a los que, tal como yo lo veo, estamos subidos al mismo barco de una mejor calidad asistencial (Farmas, Médicos, Autoridades, Cuidadores, etc.). Es de interés social y de beneficio para todos los que participamos.
Jordi F.