26 de mayo de 2011

El día del cambio


Siempre he tenido una cosa muy clara: quiero trabajar para que las generaciones que vienen después de mí se encuentren con un mundo mejor.

Un mundo mejor no implica necesariamente un mundo más rico. Preferiría ser un poco más pobre si la riqueza de mi país se basara en el negocio de la guerra, por ejemplo, o si esa riqueza supusiera un impacto ecológico inaceptable. En esos casos toleraría ser más pobre, sí, pero no soportaría la pobreza si ésta se debiera a la corrupción política o las tiranas reglas de un sistema económico controlado por bancos y multinacionales.

Ayer llegué a las Setas, las vi y me fui. Era mi noveno día. Me fui y sentí como si me estuviera traicionando a mí mismo, a esos ideales que expliqué en el párrafo anterior. Pero en realidad no me traicionaba, sino que era consecuente con mi propia opinión.

Yo ya no le veía ningún sentido a aquella acampada. Seguían siendo útiles las concentraciones, el ágora y el debate público, pero no la acampada. Sentí la certeza de que permaneciendo allí ni yo ni los demás íbamos a conseguir un cambio. Una vez consensuado un documento de mínimos, la vida a la intemperie carecía de utilidad. Es más, presentí que el continuar allí sólo conseguiría desvirtuar progresivamente la imagen del movimiento, al existir tantas actividades paralelas que ensombrecían el propósito original de la concentración.

Y cogí la mochila, me despedí de los más cercanos y me fui de allí. Tenía que ser coherente con mis convicciones. Así se lo expliqué a Juanjo, el quiropráctico valenciano que reconfortaba al extenuado campamento con sus masajes. También a Sara, la de enfermería, quien no me entendió, pero a la que aquella experiencia le había servido para sentir la vida. Casi lloro cuando se lo dije a Patri, ella que me había guiado de la mano a lo largo de la organización cuando quise montar la enfermería. No sabía dónde mirar al explicárselo a Santi, el ingeniero que llevaba días cocinando y ni siquiera tuve valor de confesárselo a Javier, el otro médico.

Pero que yo abandone la acampada no significa que me haya rendido y deje de luchar por lo que creo más justo. Seguiré aquí, pero de otra forma. Aún no sé cuál, pero la buscaré. Con todos mis antiguos amigos, compañeros y colegas, con los que me he encontrado estos últimos días y de los que ahora sé que poseen un alma crítica ante la situación: María, Nani, Enrique, Nico, Marta.

He de explicar, eso sí, de que por el hecho de que me haya ido no creo que los que seguís allí estéis equivocados. Es más, pienso que actualmente sois los héroes de una democracia marchita. Personas que lucháis por vuestros ideales en medio de una población sumida en la apatía. Me gustaría pensar que yo también fui héroe una vez, aunque sólo fuera durante unos días.

Rocío siempre aparece en mi vida en los momentos en los que necesito consuelo, como ayer por la noche.

-No te preocupes Emilio, que esto ha sido sólo el principio. Un zambombazo en medio de la sumisión de España.
-¿Crees eso?
-Sí. La inquietud está sembrada y ahora ya somos todos conscientes de la indignación del pueblo. Tenemos por delante un año de propaganda electoral por unas elecciones generales y el cambio social no ha hecho más que empezar.

Foto: Ayer por la tarde saliendo de las Setas por la escalera de atrás.

Fin de la serie SETAS REVUELTAS.

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Anónimo dijo...

coward

Juana dijo...

Algo se mueve, pero hay que tener cierta paciencia .... cuando se siembra, la cosecha se recoge cuando toca, ni antes ni después .... y ¿cuando toca? .... pues como decía Rafa Confiño "no tengo ni idea" pero ahí está, lo hemos intentado .... algunas semillas duran años y años .... otras germinan pronto .... tengo muchos años y soy muy optimista .... todo llega, la Vida es evolución .... ¡ánimo!

Emilienko dijo...

@Anónimo

Lo siento, no creo que sea cobarde. No es cobarde dar los motivos de mi desvinculación en internet diciendo quién soy.

@lnlthoughts dijo...

@Emilienko y qué piensas de los que ni llegamos a ir porque pensábamos lo que tú piensas ahora?

@lramosneira dijo...

buen trabajo, Emilio

@dawelian dijo...

@Emilienko yo no llegué a acampar en #acampadasol pero también sentí hace dias que ya no era necesario estar físicamente

@Popiuss dijo...

Felicidades :)

Emilienko dijo...

@lnlthoughts

Siempre os respeté, pero siento la pena de que perdisteis la oportunidad de presenciar un movimiento social muy esperanzador.

@lnlthoughts dijo...

no lo presencié, pero lo viví. sin embargo tenía la misma sensación que tú tienes ahora desde el principio.

quizá sea análogo a la esperanza de un familiar de un terminal, y sin embargo el facultado ve que no hay donde asirse

y disculpa por dármelas de facultado,que ni muchísimo menos en la materia. quizá he errado en la comparativa,pero espero q sirva

Emilienko dijo...

Nada que disculpar, admiro tu clarividencia, pero, como decía #LaCabraMecánica, no me llames iluso porque tenga una ilusión :)

Anónimo dijo...

Anónimo, entras sin dar tu nombre y llamas a una persona a la que todo el que quiera puede identificar "cobarde" por tomar una decisión...
Una decisión acertada o erronea pero consecuente y razonada, ¡eres muy valiente anónimo!
Soy Rafa Tarín, de Al sur del Sur y no consigo entrar con mi identidad, pero si quieres comentar algo me tienes en FB o en mi blog.

Montse Carrasco dijo...

Emilio, tu compromiso con la acampada ha sido firme estos días. Te has implicado con lo mejor que sabes hacer y lo has compartido con nosotros porque crees en un mundo mejor y en el poder de las personas unidas. Eso es lo más importante. Lo que ocurra a partir de ahora, es una sorpresa para todos. Y más teniendo en cuenta cómo evolucionan los acontecimientos (me refiero sobre todo a lo de hoy en Barcelona).

Por mi parte, creo que lo importante de estas acampadas es que son una especie de laboratorios de investigación de cómo se puede organizar la sociedad para ser más participativa y justa. No sé si en forma de acampada, pero este movimiento debe continuar!

Teresa dijo...

Querido Emilio
Yo sólo he estado en las setas para ser testigo directo de lo que está pasando. Llevé conmigo a mi hijo Martín, para que a sus siete añitos pueda ver con sus ojos soñadores, que existen muchas personas decididas a luchar para que él, como tantos niños y niñas, pueda tener un futuro mejor. Un futuro que debemos construir con valores distintos a los que hoy dominan el mundo, porque de lo contrario cada vez más personas vivirán sin tener la oportunidad de una vida digna.
El movimiento está aquí en España germinando. Ya cayeron hace tiempo las semillas del Foro Social Mundial, y otros muchos grupos, que van propagando sus utopías.
No importa que no estés, o que no estemos en las setas. Lo que importa en que expresando nuestras ideas, manifestando nuestra opinión, transmitiendo nuestras reflexiones, escribiendo relatos, poemas o a través de cualquier medio de comunicación con las personas que tenemos alrededor, vayamos contagiando la esperanza de que es posible un mundo mejor.

Anónimo dijo...

Registrese en Burbuja.info. Vaya al subforo de 15M. Mire los vídeos de Antonio García Trevijano. Busque sus intervenciones en el programa La Clave de Balbín. Nosotros nos estamos moviendohacia él (MCRC). Apúntese. Esto ya no hay quien lo pare. La sociedad se está organizando en varios frentes, el nuestro es uno más.

PD: Si se apunta, haga honor a los Pokemon, si el nick de entrenador queda libre, ya sabe.

Pilar López dijo...

Cada uno tiene que actuar según sus convicciones. Mejor retirarse que quedarse sin querer. En mi opinión, eso no es acobardarse, es ser honesto con uno mismo.

Estoy segura de que ésto no ha hecho nada más que empezar. Tiempo al tiempo.