13 de abril de 2011

El premio "Avión de papel" al sanitario más austero


Seguramente ustedes habrán oído hablar de RyanAir: ya saben, esa compañía de vuelos low-cost. Quizás incluso hayan tenido el gusto de viajar con ellos.

En ese caso, habrán sufrido en sus propias carnes la estricta política de ahorro que sigue esta compañía. Yo nunca me había parado a reflexionar mucho sobre ella; pero la otra mañana, en el autobús, mientras leía lo que había escrito Julio Bonis sobre RyanAir, tuve un extraño cruce de ideas.

Resulta que la compañía irlandesa hace periódicamente un concurso entre los empleados de la compañía. En este concurso, se premia al empleado que aporte una idea simple que permita evitar un gasto existente a la empresa. Por ejemplo, este año ganó la idea de eliminar las papeleras de las mesas de las oficinas, favoreciendo el reciclaje.

El proyecto de RyanAir me pareció sensacional, porque no sólo sirve para motivar a los trabajadores en el ahorro, sino que además da voz a los que normalmente permanecen callados y, ¿quién sabe mejor cómo ahorrar que aquel del que depende directamente el gasto?

Así que yo, ni corto ni perezoso, me animo a lanzar desde este humilde sitio un concurso similar al de RyanAir. Desde este momento, creo el Premio "Avión de papel" al trabajador sanitario más austero.

Les animo a todos ustedes a que aporten su propia idea, puesto que no estaría mal hacer una colección de trucos para permitir un ahorro fácil en salud.

Y como yo no iba a ser menos, comienzo dando mi propia propuesta:

"Configurar todas las impresoras del centro sanitario para que, por defecto, impriman a doble cara".

Foto: Trofeo del premio "Avión de papel" al trabajador sanitario más austero.

9 firmas. Añade tú la tuya:

Ana Ferrera dijo...

Que el papel que se imprima a doble cara sea, además, reciclado y reciclable :)

@avillegasrey dijo...

@Emilienko me va fatal tu idea de la doble cara xq yo reutilizo la cara no impresa del papel como borrador,no veas lo que se ahorra!!

academico dijo...

Un día en unas prácticas de radiología salió un tema bastante curioso y controvertido.

Se hablaba de la gran cantidad de gente que recibe una prótesis de rodilla o de cadera, y que se muere sin ni siquiera haber pasado 5 ó 10 horas con ellas puestas, y que son tiradas literalmente a la basura (con el pastón que suponen).

La idea (no inventada por mi, sino por un radiólogo del reina sofia) es retirar esas prótesis que están totalmente nuevas, esterilizarlas completamente y usarlas para otros pacientes.

No se estaría hablando de reutilizar una que lleve 3 años, sino las que se han puesto nuevas nuevas, y se desperdician completamente...

enfermero9 dijo...

Limpiar y esterilizar los conos de otoscopio, el papel que quitas de las camillas, sirve para las básculas...

Jokin dijo...

Usar las hojas de bisturí de una autopsia para la siguiente. O las dos siguientes, mientras sigan teniendo filo…

Fran Sánchez dijo...

¡Excelente iniciativa, Emilio!

Ahí va la mía: programar todos los equipos informáticos (incluyendo ordenadores, impresoras, escáneres, fotocopiadoras) para su apagado automático a las 16.00 horas. Se podría incluir otros consumos, como las luces.

Es devastador llegar al hospital a las 7.30h de la mañana y ver despachos encendidos, ordenadores, fotocopiadoras... y un largo etcétera... el stand-by consume, mejor apagar completamente.

Un abrazo.

Sophie dijo...

Eliminar los vales de Bioquímica, Hematología y las peticiones de interconsulta en papel y hacerlo todo por ordenador. Además de ahorrar papel te ahorras el descifrar el texto, que parece que está escrito en árabe.

Sophie dijo...

No imprimir el visor ni el tratamiento en Urgencias, verlo todo en pantalla, pruebas complementarias incluidas, y sólo imprimir el informe de alta para el paciente, a dos caras

Prometeo dijo...

Muy interesante el tema del ahorro con decisiones sencillas. Mi propuesta la puedes leer en http://tribulacionesdeuncirujano.blogspot.com/2011/04/el-chocolate-del-loro.html También difundiré lo del avión de papel en mi cuenta de twitter. No olvidemos que el ahorro cuesta esfuerzo y requiere motivación y recompensa. No se siesta el horno para bollos en los hospitales