14 de agosto de 2010

El regalo de Takahito


Después de pasar ocho días en Portugal, abro la puerta de mi casa preguntándome si Takahito, el japonés con el que llevo viviendo un par de meses, se habrá acordado de regar las plantas todos los días, como le dije.

La casa se encuentra en buen estado, pero llena de japoneses con kimono, que me miran interrogantemente, sin comprender quién soy yo ni por qué tengo una llave de ese piso. Sorprendido, saco la llave inglesa del cajón de las herramientas; no sé qué hace toda esa gente en mi casa y quizás tenga que defenderme de alguna manera.

Conforme me voy acercando a mi dormitorio, siento cómo un cada vez más intenso y dulzón olor a hachís sale por debajo de mi puerta. Llego al patio y las plantas están muy bien; Takahito las ha regado, pero el agua del jacuzzi del patio está hecha una porquería.

Por fin veo a Takahito, se acerca a mí tambaleándose: está colocado. Comienzo a gritarle que qué ha estado haciendo en mi casa durante mi ausencia. Mi inquilino se hace el ofendido y le pido que haga sus maletas y se vaya.

Mientras vigilo como empaqueta, tres japonesas y un japonés, entran desnudos a mi jacuzzi y, al más puro estilo "Memorias de una geisha", me invitan a unirme a ellos. Declino su invitación, indicándoles dónde pueden encontrar baños económicos en mi ciudad y, mientras lo hago, caigo en la cuenta de que yo nunca he tenido un jacuzzi en mi patio.

-El jacuzzi es un regalo de Takahito -responde una japonesa desde su baño de burbujas, como si pudiera leerme el pensamiento. Con el dinero que ha ganado tras organizar fiestas diarias "de carácter sexual" en tu casa, también te ha regalado un kilo de hachís y otro de opio, para que te los fumes tranquilamente.

Me despierto en un hotel del centro de Lisboa. Se terminan las vacaciones, me toca volver a la rutina. Mientras hago la maleta, ruego ya no sólo por que Takahito me haya regado las macetas, sino también por que no haya realizado orgías orientales en casa.

9 firmas. Añade tú la tuya:

Abreaun dijo...

Hasta que no he leído lo del Jacuzzi me estaba acojonando xDDDDD.

Gran pesadilla, no como las mías, son horribles y nada divertidas de contar xD.

@CirujanaGrafica dijo...

joder Emilio! pensaba que era verdad!

@Juanatalavera dijo...

A mi me ha dado un poco de "miedo"

Atención Primaria Vigo dijo...

Joer, casi me lo llego a creer...

Lo que no sé es cómo vives con tanto extranjero...

Por cierto, ya nos contarás tus aventuras por el país luso.

Recupérate de tu depresión post-vacacional, jejeje.

Dafne Laurel dijo...

Yo el otro día también soñé con mucho hachís... Y en mi sueño tenía una sensación parecida a la que debías tener tú en el tuyo.

Por otro lado, tengo muchas ganas de ir a Lisboa, ya nos contarás qué tal tus vacaciones :)

Frank Lhermitte dijo...

¿De dónde te sacas tantos extranjeros?

El misterio será averiguar la nacionalidad del próximo :)

Chari dijo...

jajajaa, emilio, muy bueno lo del regalo de Takahito!!! jajaja
por como lo contabas... por una milésima de segundo creí que era verdad!! :S
un besooo y te veo en septiembre!! cuidate!

BlackZack dijo...

Qué "amable" Takahito, ¿no? XD

Mateo Sinluna dijo...

ahahhahahhahahhah que me reí ¬¬

exelente forma de contar tu pesadilla xD!

saludos, exelente blog xD!