30 de septiembre de 2008

Pedida y corbata


Viernes 20:00. Teléfono.

-Hola Emilio, soy Rocío.
-Hola...
-Oye, ¿tú te acuerdas de que esta noche era la pedida de mano de Maribel y de que estás invitado?
-Ay... no, no, se me había olvidado completamente... ¿tú vas a ir?

-Sí.
-¿Y qué te vas a poner? Es decir, para ir a estos sitios ¿hay que ir guapo?
-Sí, hay que arreglarse, sí. ¿Qué te vas a poner?


En ese momento, no sé por qué, respondí sin dudar.

-Me voy a poner mi mejor traje de chaqueta combinado con mi peor corbata.

Me parecía muy divertido llevar una corbata de estampado imposible a una pedida de mano; pero cuando llegué a casa, me di un poco de vergüenza en las fotos.